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domingo, 10 de abril de 2011

Crean retinas apartir de células madre

Científicos japoneses fabrican la estructura del ojo más compleja en el laboratorio

Basta con crear las propiedades de cultivo más adecuadas para que un grupo de células madre embrionarias se transformen espontáneamente en el laboratorio en un tejido tan complejo como la retina. Esta pirueta científica la ha conseguido un grupo de investigadores japoneses a partir de células madre extraídas de embriones de ratón. Las células se transformaron en el nuevo tejido y se organizaron ellas mismas hasta reproducir la estructura de la retina.
La retina es la capa de tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior interna del ojo y actúa como la película en una cámara: las imágenes pasan a través del cristalino del ojo y son enfocadas en la retina.
Este gran paso, que podría revolucionar el tratamiento de las enfermedades de la retina, merece hoy la portada de la prestigiosa revista «Nature», donde se detalla el experimento.El estudio se acompaña de fotos y vídeos que registran por primera vez —y en tiempo real— las diferentes fases de desarrollo del ojo de los mamíferos, con la particularidad de que las imágenes no provienen de animales vivos, sino de un cultivo de laboratorio. Si el experimento se pudiera reproducir con éxito en humanos, serviría no tanto para trasplantar retinas sintéticas completas sino para contar con una fuente de células útil para diferentes tratamientos.
El equipo científico que ha conseguido este paso está liderado por Yoshiki Sasai, del Centro Riken de Biología del Desarrollo. En la última década han estado trabajando para dar el empujón necesario a las células madre embrionarias y que se pudieran convertir en diferentes células del sistema nervioso, desde neuronas a células de la retina. Pero Sasai pretendía ir más lejos y descubrir cómo esas células podrían servir para construir tejidos y órganos complejos.
El fruto de este trabajo es lo que se presenta ahora. Utilizaron las mismas condiciones de cultivo con las que conseguían que las células embrionarias se convirtieran en células de la retina y añadieron proteínas para favorecer la formación de una estructura más rígida. En menos de una semana las células empezaron a formar pequeñas vesículas y a diferenciarse. La mayor sorpresa fue ver cómo las células se organizaron en una estructura de capas tridimensional que recordaba la cuenca óptica, tanto en su forma como en su composición.

sábado, 2 de abril de 2011

La falsa pista de Mengele

Ni experimentos nazis ni agua milagrosa. Un gen explica por qué una población al sur del Brasil cuenta con la mayor concentración de gemelos en el mundo.

Orgullosos de vivir en la «Capital mundial de los gemelos», a los habitantes de la pequeña villa brasileña Cândido Godói, no les hizo ninguna gracia hacerse más famosos como conejillos de las manipulaciones genéticas de Joseph Mengele, el médico nazi conocido como el Ángel de la Muerte de Auschwitz, por sus experimentos con judíos. Buscaron respuestas científicas y hallaron una explicación biológica que echa por tierra la tesis perversa y explica la causa de tanta fertilidad.
 
«La comunidad nos buscó porque no se conformaba con la tesis sobre Mengele. Se sentían apuntados como cómplices de un nazi, como si lo hubiesen escondido y protegido, además de colaborar con sus experimentos», dijo a ABC la genetista Lavinia Schuler Faccini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRG), una de las coordinadoras de un estudio que involucró a una veintena de investigadores. Con más del 90 por ciento de descendientes alemanes, que aún hablan dialecto Hunsrückisch, del suroeste de Alemania, la población rechaza cualquier vínculo con el nazismo. Faccini considera incluso poco probable que Mengele haya pasado por la villa, casi inaccesible por coche, sin haber dejado memoria en un lugar en que la presencia de cualquier extraño llama la atención, y más aún de un alemán en un pueblo que tiene orgullo de su origen.

Rubios y de ojos azules

La noticia que corrió el mundo, surgió hace dos años en una biografía de Mengele escrita por el argentino Jorge Camarasa, que le atribuía al médico nazi la explicación para la cantidad de gemelos rubios y de ojos azules que nacían en la región. Fugitivo de la Segunda Guerra Mundial, Mengele se refugió en Argentina y en Brasil, muriendo Bertioga (São Paulo), en 1979. Para Schuler Faccini la explicación es mucho más simple de lo que parece y no tiene nada que ver ni con Mengele ni con la idea de que el agua de Cândido Godói tenga poderes especiales. «Son villas de inmigrantes fundadas por pocas familias. Todos están emparentados», simplifica.
La investigación comenzó en la década de 90 y fue retomada después de la repercusión del libro de Camarasa, a petición de la propia comunidad. El estudio identificó el gen p53, común en las 42 madres de gemelos investigadas, que estaría relacionado a la fertilidad. «Es un gen que predispone al embarazo de gemelos, pero que no es determinante», explica la investigadora, que cree que la endogamia o relaciones consanguíneas, la vida saludable y la rutina rural son otros factores que favorecen la fertilidad.

El efecto del fundador

En Cândido Godói y más específicamente en Linha de São Pedro, que queda a 4 kilómetros, el índice de nacimiento de gemelos es del 10%, superior al promedio nacional del 1%. Según el alcalde, Valdi Goldschmidt, en un área de poco más de 6 kilómetros cuadrados viven 80 familias, de las cuales 38 tienen gemelos.
El estudio verificó los registros de bautismo de gemelos, todos los datos de historia familiar y los árboles genealógicos desde el inicio del siglo XX. «Hay familias que tienen cinco generaciones de embarazos gemelares, desde su llegada a la región», cuenta Faccini. Otra prueba de que el fenómeno era anterior a la supuesta visita de Mengele, en la década de 60. Los investigadores también verificaron si ese fenómeno era constante en las regiones alemanas que originaron la inmigración, pero no había antecedentes.
Según los estudios, las razones pueden estar en lo que llaman «efecto del fundador», en referencia a los primeros colonizadores, que ya tenían ese gen modificado, perpetuándolo con casamientos entre parientes.

Una nueva grieta en Fukushima agrava las fugas radiactivas al mar

Se agrava la contaminación en el Océano Pacífico por las fugas radiactivas de Fukushima 1. En ruinas por las explosiones que siguieron al tsunami del pasado 11 de marzo, que averió el sistema eléctrico de refrigeración de sus reactores, la central nuclear también tiene grietas por el devastador terremoto de magnitud 9 que desató la ola gigante.
Según confirmó hoy la empresa que gestiona la planta, Tokyo Electric Corporation (Tepco), una ha sido encontrada en una fosa de mantenimiento próxima al reactor número 2, donde se acumula agua radiactiva que está impidiendo a los técnicos trabajar en la planta para devolver la electricidad a la sala de mandos. En el pozo, la radiación alcanza los 1.000 “milisieverts” por hora, lo que supone un grave peligro para la salud porque a partir de 100 “milisieverts” acumulados al año aumentan exponencialmente las posibilidades de sufrir un cáncer. Aunque los niveles decrecen hasta los 400 “milisieverts” por hora a sólo unos pocos pasos, siguen estando por encima del límite de 250 “milisieverts” permitidos a los trabajadores de las centrales nucleares niponas.

Por eso, los operarios están intentando determinar la gravedad de la radiación antes de tapar con cemento la grieta, que tiene 20 centímetros de largo.
La radiactividad en el Océano Pacífico fue detectada la semana pasada y sus índices se han cuadruplicado en los últimos días. Una vez más, las autoridades insisten en que el yodo 131 de disolverá por las corrientes marinas y no entrañará un riesgo para la salud humana. En un radio de 20 kilómetros en torno a la central, sus vecinos han sido evacuados y la pesca prohibida, pero la preocupación va en aumento porque las partículas tóxicas podrían pasar a la cadena alimentaria a través del “sushi”.
De momento, ya han sido vetados ciertos alimentos procedentes de Fukushima, como la leche y media docena de verduras. Pero la grave contaminación del mar, que supondría un duro golpe para la potente industria pesquera nipona, se puede producir por las grietas de la central y por las toneladas de agua que están bombeando los operarios para que no se calienten los reactores. Acumulada en túneles subterráneos y sometida a altas dosis de radiación por las fugas en los núcleos 2 y 3, el agua tóxica amenaza ahora con desbordarse y debe ser drenada por los trabajadores, auténticos kamikazes que se están jugando la vida por controlar la planta.
No se sabe cuánto tiempo deberán permanecer los evacuados en los refugios temporales porque, a la reconstrucción tras la catástrofe natural, hay que sumar la lucha contra los escapes radiactivos de Fukushima. Más de 165.000 personas han tenido que abandonar sus hogares al ser destruidos por la ola gigante o desalojados por la alarma nuclear, y aún quedan 260.000 casas sin agua corriente y otras 170.000 sin electricidad.